Curiosidades madrileñas a través del móvil

¿Se puede descubrir una ciudad sin otra guía que el teléfono equipado con las apps adecuadas? Este es el reto que cada año plantea Google a un grupo de viajeros de toda Europa, a los que invita a conocer lugares secretos de un destino a través de una divertida gymkana.

Ocholeguas fue invitado a descubrir cómo se apañaban en Madrid viajeros procedentes del norte y este de Europa a los que solo se dio unas pistas y un móvil cargado con un puñado de apps. Esta es la divertida ruta que salió tras seguir las instrucciones facilitadas en el punto de partida, Los Galayos, un restaurante histórico en una esquina de la Plaza Mayor. Allí se puede comer en el salón en que se fotografiaron García Lorca, Alberti y Pablo Neruda, junto al resto de miembros de la Generación del 27.

Usando primero el traductor de Google (que incorpora traductor oral y de imágenes) y más tarde el buscador, los participantes han descifrado las 10 pistas facilitadas. Una vez geolocalizados en el mapa los lugares que tienen que visitar, la app traza la ruta que deberán seguir para ir visitar cada punto de interés.

La primera pista nos lleva hasta la plaza de Jacinto Benavente,donde está la estatua que la ciudad ha dedicado a los barrenderos, personas anónimas que hacen que Madrid se vea guapa. La estatua está allí desde 2001 y es tan real que casi se confunde con un mimo que habitualmente interpreta el papel de estatua de barrendero a solo unos metros del original.

La siguiente pista nos lleva hasta la calle Santa Isabel, donde debemos buscar uno de los primeros salones donde se proyectaron películas en Madrid: el Cine Doré. Abierto en 1912, fue reconstruido en los años 20 en estilo art decó. Después de la Guerra Civil el prestigio del Doré desapareció y pasó a ser un cine de barrio conocido por todos como Palacio de las Pipas.

Vermut y napolitanas

El siguiente reto es encontrar una taberna fundada en 1917 famosa por sus vasitos de vermut (con o sin gas). A través del buscador de Google hemos encontrado una foto de la fachada de una taberna en la que se puede ver escrita la fecha que buscamos. Se trata de la Antigua Casa Ángel Sierra, emblemática bodega que ha sabido conservar su auténtica barra de latón y frescos en el techo, situada en la plaza de Chueca.

Según nuestro teléfono, el siguiente punto está a más de diez minutos caminando: tenemos que encontrar la calle Pez. Allí, en la esquina con San Bernardo, nos espera una estudiante universitaria de metal apoyada contra la pared del Paraninfo de la Universidad Complutense. Se trata de Julia, la primer mujer española que logró matricularse en la Universidad. Fue 1840. Dice la leyenda que tuvo que disfrazarse de chico para lograrlo.

Con tanto ir y venir, nos han entrado ganas de merendar, así que hacemos uso de Field Trip, una app que recoge los lugares más interesantes del mundo. Gracias a la geolocalización del móvil y a Field Trip sabemos que una napolitana de la centenaria pastelería La Mallorquina, en la Puerta del Sol, puede saciar nuestras ansias de azúcar.

Tras el ángel caído

La próxima parada es otra escultura, ésta vez la de un ángel caído. Está claro que no puede ser la única estatua dedicada en el mundo a Lucifer, porque sabemos que está en la calle Mayor. Para encontrarla usamos el buscador de voz, basta con decir «Ok Google» para que se active esta modalidad de buscador (solo funciona en dispositivos Android), y a continuación decimos en voz alta y clara «dónde está el ángel caído de la calle Mayor». En un segundo tenemos la respuesta, incluidas algunas fotografías del ángel, literalmente estrellado, contra la barandilla de un ático en la esquina de la calle Mayor con Milaneses.

La gymkana va llegando a su fin. Antes de terminar tenemos que parar en el restaurante más antiguo del mundo, o al menos eso es lo que sus propietarios aseguran. Y los del Libro Guinness de los Records les creen, porque les han dado el certificado que lo acredita. Se trata de Casa Botín, un asador que lleva dando cocina castellana desde 1725, ¡ahí es nada!

Con todas las pruebas realizadas, hay que subir a la terraza delalbergue más cool de la capital, se llama The Hat Madrid y allá arriba nos esperan los responsables de Google. Tras enseñar las fotos, que podemos localizar con el buscador de voz (diciendo alto y claro «fotos de Madrid»), probamos que hemos pasado por todos los lugares secretos de la ciudad.

La sorpresa final para todos es probarnos el trekker, la mochila que porta la cámara creada para fotografiar monumentos y lugares a los que los coches que hacen Street View no pueden acceder. Gracias a herramientas como esta, podemos entrar sin desplazarnos en lugares increíbles como la Alhambra de Granada o ver cómo es por dentro un restaurante en el que queramos reservar.

Fuente: Ocholeguas – El Mundo.

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